El tiempo se encargara de esos momentos grises que perforan nuestros recuerdos.
Dejan huecos tales como los de una bala atravesando una pared.
Una tristeza invade la atmósfera haciéndose notar en las pupilas.
Aquellas caen desvalorizadas en busca de aprobación constante.
Se deshacen los hilos de la ilusión y acecha en lo mas recóndito de mi ser el tan nombrado dolor.
Las sombras se unen a la oscuridad por ende sin poder observar, me sumerjo en un lugar deteriorado. Un espacio creado por mi mente siendo la única que lo puede superar.
Allí no puedo correr ni esconderme. Tampoco soy libre. Me encuentro atada a cada palabra que mis oídos escuchen.
Es injusto. Tengo que ser dueña de mis acciones.
Sin embargo este tiempo encerrada me ayudo a descubrir ciertas cosas que antes no veía.
Ya conocía la frase "El dolor te hace mas fuerte". No es que este sufriendo, es solo recordar aquella teoría que ya puse en práctica muchas veces.
Uno se crea los obstáculos sin darse cuenta.
Es momento de salir de ese espacio oscuro y abrir bien los ojos para poder captar mejor las señales de la vida.
Porque aunque parezca una forma de descarga emocional, de nada sirve sentirse menos.
Somos lo que somos y quienes somos por algo.
El universo nos espera con miles de oportunidades.
¡Sepamos verlas!

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