viernes, 30 de mayo de 2014

Miradas (31/05/14 - 1:18 am)


De esas que incomodan.
O esas que crean complicidad.
Miradas profundas, miradas tímidas.
De esas que se cruzan y luego se apagan.
Miradas que te llevan a crear un mundo aparte.
Miradas que con poco dicen mucho.
La expresión visual siempre nos dice algo.
Miradas que son extrañas y a la vez dan ganas de seguir mirando.
Últimamente me esta pasando eso.
Sostengo la mirada pero puede pasar que mis ojos se cansan y necesito cerrarlos.
Me miran y viceversa.
Es inevitable no mirar.
Los ojos se crearon para eso.
Es la fuente de poder mas dominante que una persona tiene por sobre otra.
La mirada de cada uno habla por si sola.



Mirar hacia atrás (31/5/14 - 1:05 am)

Estoy acá porque es el único espacio donde me siento protegida.
No se porque motivo quise releer algunas cosas del pasado, de esas que no debería tener cerca porque duelen.
Sin embargo las leí y puedo asegurar que se sintió un golpe muy fuerte en el pecho.
¡Cuanto vacío apareció de repente!
De no ser por lo que vi, ahora estaría escribiendo algo un poco mas lindo.
Si, esto se llama ser masoquista. Alguna vez lo mencione, lo padecí.
Me pasa que hay ciertas cosas que no me cierran del todo y me producen desconfianza.
Es horrible sentir eso de alguien que tenes a tu lado.
De alguien que te brinda su amor y te habla con el corazón.
Pero me pasa y no lo puedo ocultar.
Por eso vengo a escribir, a transmitir mis sentimientos en este lugar tan mío.
Vengo a sacar esa sensación oscura que esta atrapada en mis entrañas, que no deja de dar vueltas.
Esta queriendo salir y no volver a entrar nunca mas en mi cuerpo o en mi mente.
Bueno, mas precisamente en mi mente porque de ahí vienen esos pensamientos desagradables.
¿Se puede creer que un ser humano sea capaz de cambiar?. ¿Como nos damos cuenta?. Lo veo difícil.
Se siente raro todo, es como si no conocieras a esa persona o como si tuvieras que volver a conocerla.
Empezar de cero, de un hola a un contame de tu vida.
No, no quiero eso realmente.
Estas cosas deberían estar prohibidas.
Hacen mal a la salud mental y física.
Como eso no pasa, porque se dan este tipo de relaciones..uno tiene que seguir para adelante.
Y no hablo de pensar "acá no paso nada", porque claro que paso algo. Hablo de aprender a vivir con eso. Por mas que nos hayan pedido perdón, es inevitable no ponerse a pensar en todo.
Hacer catarsis, solo o acompañado.
A veces mejor solo.
Casi todo lo que uno se proponga en la vida, es mejor hacerlo solo. Dicen que no hay que depender de nadie para que los hechos sucedan.
Pues bien habrá que seguir esa regla.
De la otra forma estaríamos arrastrándonos al proyecto del otro. Y no queremos eso.
¿Porque que sabemos si el otro realmente quiere formar parte de nuestras metas?.
 Realmente haber leído eso me transporto a un sitio doloroso. Creo que a veces uno necesita de eso para volver a ser fuerte.
Si debe ser eso, sino ¿que fue lo que pasó por mi cabeza para revivir ese episodio?.
Me produce angustia, tristeza.
Me dan ganas de llorar y limpiar mi alma una vez mas.
Esto es un final abierto, algún día cambiará..




jueves, 1 de mayo de 2014

10/10/07 12 pm

Mujer sádica
La que necesita del dolor de otro, para generar su propio placer.
Mujer diabólica, que arde en las llamas de un cuerpo ajeno, dejando quemaduras de tercer grado.
¿Como es posible, si aún no ha tocado a su victima?.
Ella es una mujer diferente, todo lo puede.
Tiene un sexto sentido incorporado.
Se ve en su mirada agresiva.
Se nota en su cuerpo de asesina.
Mujer masoquista.
Ella quiere lo que no la quiere.
Le gusta morir diez millones de veces por algo que solo durará un minuto.
Mujer ciclotimica, como el clima.
No se puede controlar, es parte de la vida.
Mujer, a veces, solitaria.
Vaga por el mundo sin saber a donde va, ni a qué, ni porque.
Mujer, al fin, mujer.
Delicada como el último pétalo de una rosa muerta.

10/07/08 4:14 pm

El saltó de un muelle, sin decir su nombre.
Su corazón estaría por debajo de su piel, pero solo sería un músculo.
Ahogó sus penas de amor en un acuario inmenso, donde los peces devoraron sus entrañas.
Empezaron por su estómago, luego por sus pulmones.
Sentía terrible pánico por la soledad o aún peor haber estado con alguien a quien amaba, cuidaba y a quien quería ver antes de que el sol muriese en el horizonte.
Ella nunca apareció.
El nunca vio aquel atardecer.
Vio otras tardes hermosas, pero hoy estaba solo, ya no era lo mismo.
Antes de cometer su no esperada decisión, se sentó a pensar sobre la vida, sobre lo que hizo para el mismo y lo que esa persona hizo por el.
No podía masticar esas palabras que ella le había dicho. No podía descifrar el código que lo mantendría vivo por mucho mas tiempo.
Se sintió invadido por un vacío interminable.
Ya no quería padecer ningún síntoma relacionado con el amor.
Creía que el amor no solo era parte de su cuerpo sino que su parte interna junto con ventrículos y venas ya estaba muerto.
Las palabras de su amada resonaron en sus oídos, repetidas veces decían: " No quiero que sufras por mi, quiero que te alejes porque ya te provoque demasiado dolor ".
Cada minuto se le hacia eterno, cada segundo incontable.
Suspiraba y el bombeo de su corazón latía a pasos agigantados.
Su pecho le producía puntadas como si miles de alfileres cayeran sobre el.
Sus ojos pasaron de ser miel a ser transparentes de tanto que lloraba. Se le nublaba la vista, se le pegaban las pestañas y su rostro quedaba bañado en sal.
Aún sentado en uno de los bancos de madera que daban al mar, se despidió sutilmente de esas cosas que no iba a volver a ver.
Así como de los colores del atardecer o de los sonidos típicos de una zona costera.
Se levantó, se paro sobre una baranda, caminó sin mirar abajo y saltó.
Solo quedaron sus marcas de las suelas de los zapatos que usó por última vez..